Hector Galicia Mendez
En mi experiencia profesional he tenido la oportunidad de laborar en diversas firmas de contadores, así como en empresas de distintos giros. Sin embargo, hay una experiencia en particular que siempre viene a mi mente cuando reviso información financiera (Estados financieros): una empresa de la industria metalmecánica dedica a la industria del papel en la que todo cuadraba como reloj.
Uno de los principales riesgos es la concentración del negocio. Vivir de uno o dos clientes, por más importantes que sean y aunque tengan altos niveles de facturación, es vivir en la cuerda floja. En cualquier momento esos clientes pueden irse y, si no se cuenta con flujos suficientes para sostener la operación, el despacho prácticamente desaparece de forma inmediata.